Los agentes son más útiles dentro de un flujo bien definido, con entradas claras, acciones permitidas y un punto evidente de derivación humana.
Busca repetición con un resultado medible.
Un buen flujo ocurre con frecuencia, sigue reglas reconocibles y produce un resultado verificable.
- Clasificar solicitudes
- Responder desde conocimiento aprobado
- Calificar oportunidades
- Preparar resúmenes
- Coordinar citas y seguimiento
Conecta el agente con un flujo real.
El agente aporta valor cuando recupera contexto, realiza una acción limitada y registra lo ocurrido; no cuando solo ocupa una caja de chat vacía.
Mantén humanas las decisiones importantes.
Las excepciones de precio, situaciones sensibles y cambios irreversibles requieren revisión explícita.
- Aprobar acciones importantes
- Mostrar fuentes
- Conservar historial
- Detectar baja confianza
- Permitir intervención humana inmediata
Comienza con un alcance reducido.
Elige un flujo con suficiente volumen, mide tiempo, calidad y correcciones, y amplía la autonomía únicamente desde el uso real.
